jueves, 11 de noviembre de 2010

Mientras la Unión Europea (bueno, sus europarlamentarios) discute sobre la Neutralidad en la Red, el Ministerio de Industria, raudo y veloz, entrega su informe posicionándose contra dicha Neutralidad: se solicita que se diseñen restricciones, mecanismos de bloqueo y gestión del tráfico de los usuarios.
Es decir, aprovechamos que se habla de Internet, y soltamos que necesitamos controlar a los usuarios que se bajan la última de Bisbal. Poca novedad aquí.

¿Pero de qué nos protege la Neutralidad en la Red?.
Las telcos (Telefónica, Jazztel, Orange, Vodafone, etc) quieren ejercer de dueñas de la Red y mientras amenazan con cobrarle a Google (entre otros), se dedican a innovar copiar modelos de negocio, por ejemplo (y os sonará): ¿Quieres el paquete "Buscar", con Gooogle + Yahoo + Bing? entonces son X€ al mes. ¿Que además quieres el paquete "Social", con Facebook + Twitter + 2 horas de Youtube?, entonces son Y€ al mes...

¿Nos debemos preocupar?
Pues sí, pero posiblemente por una razón diferente a la que tenemos en mente. La inversión necesaria para implantar un control de esa magnitud será tirar el dinero ya que en cuestión de horas saldrán soluciones para evitar dichas restricciones (el gran éxito de Internet es que es mucho más sencillo no controlar que controlar).

¿Entonces?
Pero esas inversiones millonarias saldrán, que nadie lo ponga en duda, de nuestros bolsillos. Entonces ya no hablamos de ética, de igualdad o de libertad (Neutralidad en la Red). Hablamos de un negocio, de dinero y de impuestos. ¿A que ya no sorprende?