martes, 16 de junio de 2009


Existen profesiones que tienen muy bien definidas sus competencias. Aunque pudieran existir zonas grises (y se pone el grito en el cielo por ello hablando de intrusismo) no es nada comparable a lo comunmente aceptado en otras profesiones, en las que más allá de intrusismo, existe peligrosismo.
Los periodistas por ejemplo, (y algunos sin ni siquiera serlos, tertulianos) dictan cátedra y opinión con una impunidad asombrosa. Dos ejemplos cercanos y concretos:
- Gente de El País sobre el último juicio relativo a las mal llamadas descargas ilegales...
- Gente de El País hablando sobre la wikipedia...
Aunque sería para llorar y demandar... viendo los comentarios mayoritarios a ambas noticias (aquí uno especialmente relevante por ser parte implicada), está claro que hay esperanza y es sólo cuestión de tiempo de que la fruta podrida sea comida por los gusanos.