martes, 3 de marzo de 2009


Es sencillo descubrir un gran número de páginas que "piden una cierta cantidad" por la descarga de productos gratuitos. Algunas de esas páginas, se toman su negocio muy en serio y compran enlaces patrocinados o directamente se lanzan a montar micro campañas publicitarias en diversos medios.

Una vertiente más profunda, es cuando se montan sitios web con el único objetivo de ser vistos como los servidores oficiales de un producto, gratuito, de gran renombre. Como el incauto esperaría, dichos sitios permiten la descarga del programa. Programa que ha sido previamente modificado con una buena inclusión de malware.

Aunque son fácilmente detectables, su exponencial aumento deja claro que hay muchos usuarios desinformados y que la ingeniería social es un arma usado por muchos.

¿Cuál es la solución?: Informar y formar.