viernes, 27 de marzo de 2009


Hemos dado de alta algunos puntos wifi utilizando la tecnología FON. Un modelo de negocio recursivo: "Necesitas que te vaya bien para que te vaya bien".
El éxito depende de alcanzar, con la inversión prevista, la suficiente masa crítica de usuarios para consolidarte.
Desde el punto de vista de los usuarios es algo que si funcionase (hoy por hoy no lo hace como debería) son casi todas ventajas. Tener acceso a internet desde cualquier punto y a un coste asumible.
La idea planteada no es nueva, y desde la puesta en producción de la tecnología wifi/wimax multitud de comunidades de usuarios comenzaron a trabajar sobre la posibilidad de montar redes abiertas. Muchas funcionan a la perfección aunque son continuamente bombardeadas por Telcos, ¿gestoras de derechos? y legisladores.
Los operadores de telecomunicaciones, escondidas detrás de los muy mal llamados "artistas e intelectuales" (¡qué ironía!) intentan por todos los medios que los usuarios crean que compartir es malo. Mientras los políticos, animalitos incapaces de entender el problema (como si les importase), legislan según sus intereses: conseguir votos.

martes, 17 de marzo de 2009


En el siguiente artículo aparecen unas preguntas que vale la pena resaltar: ¿Se imaginan que la SGAE pudiera pedir que se abrieran las cartas de la correspondencia privada para comprobar que nuestras cartas incumplen el derecho de autor? ¿Se imaginan que esa inspección de nuestra correspondencia se hiciera con el pretexto de poder saber el precio del sello que teníamos que pagar? ¿Se imaginan que pudieran con ese pretexto interrumpir nuestras comunicaciones?.
La contestación es sencilla: Por supuesto que nos lo imaginamos, y casi sin esfuerzo.
  • Derecho de acceso libre a la cultura: consumidores criminalizados.
  • Derecho a la copia privada: consumisores criminalizados.
  • Derecho a la presunción de inocencia: todos deben pagar el canon por lo que "pueden llegar a hacer".
  • Derecho a la comunicaciones privadas: posible reglamentación sobre las redes P2P... Es decir, prohibido prestar
En dónde quedó la canción que aprendimos de pequeños: ... para ser feliz, hay que compartir ...

martes, 3 de marzo de 2009


Es sencillo descubrir un gran número de páginas que "piden una cierta cantidad" por la descarga de productos gratuitos. Algunas de esas páginas, se toman su negocio muy en serio y compran enlaces patrocinados o directamente se lanzan a montar micro campañas publicitarias en diversos medios.

Una vertiente más profunda, es cuando se montan sitios web con el único objetivo de ser vistos como los servidores oficiales de un producto, gratuito, de gran renombre. Como el incauto esperaría, dichos sitios permiten la descarga del programa. Programa que ha sido previamente modificado con una buena inclusión de malware.

Aunque son fácilmente detectables, su exponencial aumento deja claro que hay muchos usuarios desinformados y que la ingeniería social es un arma usado por muchos.

¿Cuál es la solución?: Informar y formar.