jueves, 8 de enero de 2009


Somos capaces de confabular a nivel mundial, somos capaces de coordinarnos para diseñar y contar una historia creíble. Somos capaces, por ejemplo, de hacer que los Reyes Magos, Papá Noel, y el Ratoncito Pérez existan en nuestro mundo.
Todos nos movemos en la misma dirección. Los medios (internet, televisión, prensa, radio), las empresas (grandes almacenes, pequeños comercios), la gente. Todos seguimos las pautas marcadas para lograr una fantasía, un sueño hecho realidad.
Pocos ejemplos tan durareros, ambiciosos y exitosos sobre nuestra capacidad para organizarnos son comparables a los Reyes Magos, Papá Noel o Pérez.
¿Pero por qué no podemos usar esa capacidad para terminar con el hambre en el mundo?. ¿Qué es lo que nos impide lograrlo?. Ahhh, que aquí entran en juego otras personas... Personas a las que les pagamos (muy bien por cierto) para que resuelvan ese problema... claro, es una cuestión de capacidad.