miércoles, 31 de diciembre de 2008


En el siglo pasado se decía que para dejar una huella en el mundo eran necesarias esas tres cosas.
Naturalmente algunos no lo necesitaron. Algunos fueron capaces de dejar su marca en forma de cicatriz en el mundo, rastro indeleble que necesitará mucho tiempo para comenzar a erosionarse.
Pero eso se decía el siglo pasado. Hoy las cosas han cambiado. Hoy dejar huella es casi inevitable.
Un video subido a una página, un correo electrónico, un comentario en un blog, una foto, un chat, una llamada telefónica, una simple visita al médico, una compra con tarjeta de crédito...
Pero lo importante no es que dejemos la huella inevitable, sino que sigamos teniendo hijos, escribiendo libros y plantando árboles.
FELIZ e INTENSO 2009 para todos.