miércoles, 10 de diciembre de 2008


Según muchos uno de los CPD más seguros de Europa.
Se trata de un edificio invertido (más subsuelos que plantas o alturas) localizado en un punto de una ciudad europea de un país con fama de disciplinado. Desde el exterior nada indica lo que esconde y el interior está custodiado por una comisaría al completo.
Dentro, nada ayuda a la localización de un determinado objetivo. Ningún número en las puertas, ningún cartel, ningún indicador. Todas las plantas son exactamente iguales y muchas de las puertas son falsas.
Se contaron 15 puertas con control de acceso para llegar al destino.
Por supuesto, está terminantemente prohibido sacar fotos y mucho menos con un teléfono móvil/celular.




La seguridad física es el último bastión y la ingeniería social, un arma invencible.