lunes, 8 de septiembre de 2008


Algunos crean opinión y otros crean leyes pero existe un denominador común.
Ninguno de ellos suele tener idea de lo que habla o legisla.
Sólo hace falta escuchar una tertulia sobre un tema que uno conozca mínimamente para darse cuenta de lo profundamente ignorantes que son y de la poca verguenza que tienen.
No debería extrañar a nadie, es la misma gente la que habla de medicina, de cine, de tecnología, de pesca, del cultivo de la patata, del cambio climático o de los malos tratos. Y siempre, en todos los casos, lo hacen con la misma pasmosa autoridad.
Todos conocemos a esos generadores de opinión pero nadie conoce al ejército de consejeros, peritos especializados, que entendemos serán continuamente requeridos antes de invocar cualquier tema. ¿O no es así?.